un regalo real


Federico el Grande le regaló a J. S. Bach una melodía para ver qué conseguía hacer con ella. El maestro del Barroco estiró el "tema real" a través de la técnica del contrapunto en la hermosa Ofrenda musical . Te propongo que la escuches y cuentes el número de veces que entra la melodía del comienzo en el Canon perpetuus. Después (sólo para iniciados) déjate seducir por la versión que escribiera Anton Webern para orquesta en la que el tema real se reparte entre diversos instrumentos (y se vuelve una "melodía de timbres", algo que Webern inventó). La partitura muestra con claridad cómo es: arriba la flauta, debajo la Horn (trompa), la trompeta y el trombón (más abajo todavía el arpa y el violín, pero sólo adornan el tema principal). "Mit Dampfer" significa con sordina. Por cierto: el trombonista del vídeo mete la pata en la tercera nota... Es real. Otra versión impresionante para violín y orquesta es la de Sofía Gubaidulina, Offertorium.

la folía de levis

Durante el Renacimiento fueron muy populares unas melodías que se usaban de bajo sobre el que construir la música. Una de ellas fue la Folía, que posteriormente se utilizó como tema de muy diversas series de variaciones.  Si las quieres escuchar completas, pincha las que hicieran Corelli (en su Sonata para violín La Follía) y Haendel (en la Sarabande de su Suite nº 4). Aquí está la de Haendel como "jingle" de una anuncio de Levis. Su impulso te hará romper muros. Otra impresionante es la que hiciera Antonio Salieri.

el mártir de la métrica

El compositor Jean-Baptiste Lully murió por culpa del nacimiento de la métrica. ¿Por qué? Lully marcaba con un bastón a sus músicos la parte fuerte del compás (una de cada dos partes si la métrica es binaria, una de cada tres si es ternaria) para que cambiaran la costumbre de que todas tuvieran la misma importancia o peso (lo que era el tactus renacentista). En una de esas  (por lo visto estaba celebrando con una misa que el rey sol se hubiera recuperado de una  grave enfermedad) se dio en el pie con el bastón, éste se le engangrenó (se le pudrió, vaya) y lo acabó matando. En esta escena de Todas las mañanas del mundo podrás oír su música (se trata de un fragmento de El burgués gentilhombre) mientras marca con el bastón en el suelo. ¡Pobre Lully, todo un mártir del compás!


el castrado

Los castrati eran cantantes varones a los que se les habían amputado los genitales para que no les cambiaran la voz aniñada y así poder cantar de mayores más agudo y con la potencia del diafragma de un adulto. Farinelli fue uno de los más famosos: aquí canta varias arias de Haendel en la película Farinelli il castrato.

  

 

el sueño de beethoven

Además de ser una película con un imaginario deslumbrante, El sueño de Alexandria se alía con el mejor Beethoven, el de uno de los movimientos de su 7ª Sinfonía. Escucha el tráiler.

la guía de luciano berio


Existe una estupenda guía para aprender a distinguir a los instrumentos de la orquesta: la Guía de orquesta para jóvenes de Bejamin Britten. Una excelente guía didáctica de la guía (valga la redundancia) es la que hiciera Fernando Palacios para el Teatro Real, disponible también en el enlace.  Aunque es un estupendo ejercicio musical ir descubriendo a los instrumentos a través de Britten, considero a las Sequenzas que compusiera Luciano Berio una poco convencional y provocadora puerta de entrada al mundo de la instrumentación. Las hay para flauta, arpa, voz, piano, trombón, viola, oboe, violín, clarinete, saxo alto, trompeta y piano resonante, guitarra, fagot y acordeón.Si escuchas la de voz podrás ver a la vez su partitura.

instrucciones para componer gregoriano




1. Elige una escala modal o modo (dórico, frigio, lidio o mixolidio). Piensa que cada uno tiene su carácter, su temperamento, una influencia sobre el ánimo de quienes los ecuchan. Adam de Fulda (s. XV) resume la influencia sobre el ser humano de los ocho modos eclesiásticos: 

El primero es para todos;

Pero el segundo es propio de los tristes;

El tercero es airado;

El cuarto resalta por su blandura;

El quinto produce alegría;

El sexto es para los de piedad probada;

El séptimo es propio de los jóvenes;

Pero el octavo es el de los sabios.

Existe una curiosa anécdota sobre Pitágoras, quien supuestamente evitó que un joven, en un arranque de celos, prendiera fuego a su prometida y a su amante tocando una melodía en un modo que apaciguó su espíritu. 


2. Escribe sobre estos textos en latín: “Agnus Dei qui tollis peccata mundi miserere nobis" o "Aleluya".

3. Utiliza sólo las seis o siete primeras notas del modo, ya que su ámbito melódico es pequeño. 

4. Confecciona una melodía plana (haz un canto llano) sin grandes saltos interválicos (por grados conjuntos). Su perfil melódico será como una ola.

5. Emplea la primera nota del modo elegido como última nota del canto.

6. Haz un canto silábico para el primer texto, el del Agnus Dei, y uno melismático para el segundo, el Aleluya. Emplea la quinta nota del modo para la sílaba "di" del primer texto. Una melodía es como una excursión. Se sale y se vuelve a casa, la tónica, y se va a la fuente, la quinta nota o dominante.

7. Utiliza notación cuadrada.

8. Sé anónimo, no escribas tu nombre en la partitura. No eres tú el compositor. Dios mismo te dicta al oído a través de una paloma, el Espíritu Santo, el canto de los textos sagrados. “Quien canta, ora dos veces” (San Agustín dixit).