dos gatos, una muñeca y una borracha

A menudo se piensa que la música clásica es tan seria que no puede lograr que nos riamos. Si miras estos tres vídeos descubrirás que no es así. Se trata de el Duetto de los gatos de G. Rossini cantado por la Caballé y ¡Concha Velasco!, de una muñeca que canta La canción de Olimpya de Offenbach y de una borracha de La perichole de Offenbach. Los dos primeros ejemplos entrarían dentro de la categoría kitsch también...