música degenerada




Arte degenerado fue el título de una exposición en la que los comisarios fueron los nazis. En ella incluyeron todo lo que consideraban que no respondía a sus ideales, desde arte hecho por judíos, por negros, por homosexuales o comunistas hasta cualquier ejemplo de arte no figurativo (expresionista, cubista...) o con desnudos. Dentro de la música incluyeron en la lista de lo decadente e inaceptable a la compuesta por Kurt Weill, quien se había aliado con el irrepetible dramaturgo Bertolt Brecht para crear títulos como la Ópera de los tres peniques (o centavos). Sobre una de sus melodías más populares, la balada de Mackie Navaja, se han realizado numerosas versiones. La original cantada por el propio Brecht, la que hiciera la mujer de Weill, Lotte Lenya, la de Ella Fitzgerald, la de Louis Armstrong y la de Rubén Blades. Escuchemos la firme contestación de la historia de la música a la censura de los verdaderos degenerados. Si deseas seguir conociendo la obra de Weill te propongo a la cantante Teresa Stratas cantando el tango-habanera Youkali, también te recomiendo esta Ballad-Tango. Ah, y no te pierdas la versión de Nick Cave (en el vídeo).