serrallos y concubinas


La profunda transformación que sufrió la ópera entre el periodo del Barroco y el Clasicismo queda cómicamente retratada en una de las escenas de la película Amadeus. Se trata del momento en que Mozart defiende ante el emperador de Austria, José II, el libreto de la óperaLas bodas de Fígaro. Para convencerlo, Mozart arremete contra las historias acartonadas que inundan los escenarios de personajes mitológicos totalmente alejados de la vida real, llegando a decir de ellos que son “personajes tan encumbrados que casi cagan mármol”. Mozart colaboró en la humanización de la ópera sustituyendo a los que habían sido sus héroes hasta entonces, Orfeo, Ulises o Eneas, por criados, concubinas, ligones amorales y prometidas infieles. De este modo la acercó a la gente normal, con lo que logró que su enorme capacidad educativa —la de enseñar ejemplos éticos y reforzar modos de comportamiento— fuera mucho mayor. Aquí tienes un fragmento de El rapto del serrallo.