ópera del terror




El historiador Philip G. Downs cuenta que en tiempos del terror revolucionario francés, la ópera se volvió gótica y empezaron a usarse mazmorras y castillos oscuros como lugares donde transcurrían sus historias. En este clima, se hizo inmensamente popular Las Danaïdes de A. Salieri, que se metió al público en el bolsillo al darle placer a través de la contemplación del horror con cuarenta y nueve asesinatos y cincuenta muertos. Contemporánea del terror fue también Medea, de L. Cherubini, en la que una madre enloquecida por los celos mata a sus propios hijos. ¡Qué horror! Y encima alguno dice que es el primer alegato feminista de la literatura...